Constelaciones Familiares: Sanar síntomas (relacionales, físicos, emocionales)

¿Qué temas se pueden constelar? A menudo me toca intentar responder esta pregunta a personas que nunca han participado en un Taller de Constelaciones Familiares, y sé que mi respuesta corta es difícil de aceptar como buena cuando no se ha participado en unos de estos poderosos y emotivos talleres, pero aún así la voy a colocar aquí: “Todo es sistémico. Luego, todo es constelable”.

Sin embargo algunas veces alguien quiere usar la terapia de Constelaciones Familiares para hacer averiguaciones, modificar a una persona, o entrometerse en su vida privada. Esto no es constelar un tema, es jugar con la energía.

Y ningún terapeuta formal y fiable aceptará jugar con el sistema de alguien.

Se constela para sanar síntomas.

Pero entonces ¿qué es un síntoma? Todo lo que te duele en la vida, ya sea en el cuerpo, en el alma o proveniente de tus vínculos… es un síntoma de que tu sistema familiar necesita que veas algo.

Aunque las constelaciones en su desarrollo puedan parecer sencillas, guardan una profunda complejidad fruto de la gran complejidad que en general la energía, y en particular la energía del sistema familiar, acarrean en sí mismas.

En artículos anteriores hemos estado abordando de forma sencilla la explicación de las 3 leyes sistémicas (trasteando un poco por el Blog puedes encontrar fácilmente los tres artículos).

Y he pensado que era importante dejar claro cuales son los temas susceptibles de ser constelados.

La respuesta es fácil: todo es sistémico, luego todo lo que te duele o es extraño y/o desordenado en tu vida se puede constelar. 

Consideramos síntoma a aquel mensaje de la energía que nos llega a través de algún tipo de incomodidad.

Por ejemplo: la falta de deseo sexual es un síntoma, máxime si la persona afectada siente que el amor por su pareja está intacto… pero de pronto ha dejado de sentir ganas de compartir ese grado de intimidad.

Aquí pueden estar pasando muchas cosas, habrá que verlo en el campo. Y sobre todo habrá que estar preparado para ver lo que hace falta ver…. porque con mucha frecuencia nos va a sorprender.

Más síntomas posibles que podrían necesitar el movimiento de una constelación: la falta de fuerza para terminar proyectos, la falta de decisión para abordar caminos nuevos, la ausencia de motivación, de creatividad o de alegría… el cansancio que no cesa, los dolores físicos (todos sin excepción son sistémicos), las enfermedades “incurables”, los problemas para encontrar pareja, la esterilidad, los problemas de relación, las actitudes fuera de la normalidad de los hijos…. y de nuestros animales de compañía.

La lista en realidad, podría ser interminable.

Voy a dejarte aquí una relación de temas curiosos en cuyas constelaciones he sido participante o consteladora:

  1. La boca de alguien que tenía problemas constantemente en sus dientes,
  2. un pecho derecho doloroso,
  3. las explosiones de ira de alguien,
  4. el estreñimiento de un bebé,
  5. el miedo de un perrito a uno de sus dueños,
  6. el miedo al cambio, el cáncer recurrente de una paciente,
  7. una rosácea,
  8. la impuntualidad consistente de una persona,
  9. los síntomas de un gatito que hilaba una enfermedad con otra,
  10. la soledad de una joven,
  11. la relación con lo femenino de una chica,
  12. las pesadillas de un hijo adoptivo de origen Indio,
  13. el duelo interminable de un viudo,
  14. la incapacidad de individuarse de un hombre de casi cuarenta años,
  15. el sentimiento de culpa que no dejaba avanzar al consultante,
  16. un guión de fracaso,
  17. el miedo al rechazo de una joven alumna…

Los temas constelables son infinitos.

Y no se trata de elegir “a la carta” sino de mirar dentro y ver lo que te duele, lo que no te permite avanzar hacia la vida.

A veces el constelador podrá ser de ayuda para configurar el mejor trabajo para ti.

En cada caso la configuración es tan variable, que el mismo tema en diez personas no tendría la misma configuración, probablemente nunca.

También con mucha frecuencia una persona llega al taller pensando en un tema… y en el camino descubre que el importante realmente es otro tema diferente…

 

¿Qué se obtiene al constelar el síntoma que en este momento es el que más daño me hace, o más dificultades me plantea?

Una respuesta, una nueva mirada, una calma interna que lo cambia todo. Un cambio en la resonancia de la persona y de su sistema.

Hace poco pudimos ver como un dolor de espalda desaparecía mágicamente cuando la consultante honraba un campo de energía que la miraba con arrogancia, y que necesitaba sencillamente ser visto y honrado, en lo que ni siquiera fue una constelación, sino apenas un movimiento de pocos minutos para aliviar el síntoma.

Por más ejemplos, voy a contarte una curiosa constelación sobre un gato que sentía la resonancia de los excluídos del sistema que su dueña no veía.

Los representantes que colaboraron para este trabajo no lo sabían, pero el gatito tenía una herida a lo largo de su lomo que nunca terminaba de cerrar.

El representante del gato dijo “quería cargarlo todo en mi espalda, sentía un gran amor por mi dueña, pero al final sentía: no puedo más, sólo soy un gato!

Luego del ejercicio, en la que su dueña vió lo que estaba pasando, el gatito finalmente mejoró hasta que su herida cerró por completo…

(Quizás esto te ayuda también a ver por qué los participantes reciben tanta sanación para sus propios temas: esto ocurre porque se ponen al servicio, y a través de los trabajos de otros, reciben comprensiones profundas que les ayudan a sanar sus propios procesos).

Algunas personas, tal como mencionaba arriba, buscan constelar para intervenir en la realidad.

Estas personas no están preparadas para constelar, y la mayoría de los consteladores van rechazar sus peticiones.

Todas las peticiones del tipo “para saber si…” son inadecuadas.

El campo nos mostrará lo que tenemos que saber, pero no responderá a nuestras preguntas como una bola de cristal.

Las constelaciones son una Terapia, fenomenológica, sí… pero una terapia.

Y uno no va al terapeuta o al psicólogo y le pregunta “¿voy a poder irme de vacaciones este verano?”… porque probablemente la respuesta será: “No lo sé… usted sabrá!”

El intentar utilizar una terapia tan eficaz y potente para objetivos tan infantiles y poco realistas como adivinar el futuro, saber algo sobre las acciones de un ser querido, o modificar la realidad o nuestro destino, es el resultado de no estar en el Adulto.

Sólo al Niño se le pueden ocurrir estos planteamientos, y repito: ningún constelador querrá formar parte de esto.

¿Se trata de un asunto de ética profesional?

Si, desde luego.

Este es un trabajo que requiere de una profunda ética.

Y de una profunda honra del consultante y de sus circunstancias.

Pero también se trata de haber comprendido ya hasta que punto los movimientos de una Constelación Familiar se mueven en el alma del consultante, en el alma de su sistema familiar, en el alma de todos los participantes y sus respectivos sistemas, y en el alma y el sistema del propio constelador.

Así que nadie en su sano juicio, conociendo estas implicaciones, jugará con tantas almas… no lo hará por respeto, por ética, y por amor a el alma propia…

Porque el objetivo de una constelación es comprender, y a través de las comprensiones reordenar, y a través del reordenamiento sanar profundamente.

Y todo movimiento que no tenga esta prioridad de servir a todos los participantes con total honra y respeto, tendrá graves consecuencias para el consultante.

Y también para el constelador.

 

Si tienes alguna pregunta utiliza el campo de abajo para dejarla, y te responderé a la mayor brevedad posible.

 

Por tu Pleno Bienestar.

Que tengas un feliz presente!

 

Pilar Rodríguez-Castillos 

 

2 Comentarios

  1. Isabel
    15-12-2014

    Hola Pilar .
    Mi nombre  es Isabel  me parece  muy interesante el tema  de las constelaciones , soy  una mujer  de 55 años con un pasado y presente de vivencias  duras y futuro incierto .
    Mi pregunta  eso se puede  tratar  o hay que  hacer otro  tipo de terapia  .
    Muchas gracias .

  2. Pilar Rodriguez-Castillos
    17-12-2014

    Hola Isabel, gracias por visitar nuestro sitio virtual.
    Todo se puede tratar: pero un buen comienzo puede ser dejar de significarte con tus circunstancias.
    No eres una mujer con pasado y presente de vivencias duras y un futuro incierto. Eres simplemente una mujer.
    A partir de ahí puedes modificar mucho, casi nunca todo porque la realidad es compleja.
    Te animo fuertemente a participar en una constelación (para constelar tómate tu tiempo, participar es suficiente al principio, y será poderosamente sanador para ti)

    NO te puedo decir mucho más: tendría que verte para poder ser más específica.

    Gracias por tu confianza, que tengas un feliz presente!

    Pilar

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