Reiki más allá de las manos: el sendero seguro hacia la Alegría y la Plenitud Interior.

Una vez me preguntaron por qué me interesaba tanto la energía, y no supe que responder.

Supongo que me bloqueé porque pude percibir que a la otra persona no le interesaban en absoluto mis reflexiones sobre el asunto.

Estaba esperándome para debatir… y creo que hice bien en sonreír y callar, porque no habría servido de nada ponerme a darle vueltas para mostrarle mi visión de las cosas.

Como contrapartida luego pude reflexionar sobre ello y lo que descubrí hizo crecer mi interés en la energía. ¿Quieres que lo comparta contigo?

Bueno, me alegra que sigas aquí, supongo que eso significa que la energía te interesa como a mi. Entonces antes he de detenerme sobre este asunto de los debates eludidos. Con frecuencia cuando alguien hace lo que yo hago, se encuentra con personas que buscan la confrontación con preguntas poco elegantes. ¿A que iniciado no le han preguntado por “eso del Reiki” con cierto tonito despectivo?

Con el tiempo he llegado a ver que cuanto más molesto vivo el ataque, es que peor está mi vibración en ese momento. Claro que no se trata de fingir que no te importa: se trata de sentirte tan lejana de quien propone la discusión, como si le apenas te llegaran sus palabras a la distancia… De manera que esas situaciones, aunque incómodas, son en realidad un buen tester para ver como va tu trabajo y tu conexión interior.

Aquella persona de la pregunta incómoda me estaba mirando con avidez… casi se frotaba las manos.

Esperaba mi defensa a ultranza para salir con alguna observación que me pusiera nerviosa.

Y creo que mi bloqueo fue una indicación del universo para que no jugara su juego.

Los juegos en el que todos pierden no son juegos sino trampas para conejos, y las personas que trabajan en su conexión no saltan de motu propio a trampas para conejos. Es una pérdida de tiempo y de energía.

Mi silencio y mi sonrisa cariñosa, porque es alguien a quien aprecio, le descolocó por completo.

En ese momento alguien le preguntó algo y la trampa se esfumó.

Entonces vi que a partir de ese momento me miraba con un cierto respeto, quizás extrañeza… y una “simpatía extra”. Como si a través del silencio le hubiera llegado algo que no sabría como definir.

Pero en fin: pronto el momento quedó olvidado.

Entonces luego a solas estuve pensando en lo que había ocurrido allí. Y me pareció maravilloso darme cuenta de que al no poner a mi ego manos a la obra, deshaciéndose en explicaciones, había dado algo de credibilidad a mi visión de la vida.manos cobre

Si hubiera saltado al ring, dispuesta a defender mi postura, e intentando hacer encajar mi paisaje interior con el suyo a través de explicaciones y comparaciones habría devaluado por completo mi enfoque y mi forma de ver las cosas.

Pero en asuntos de la energía lo importante no explicar, sino vivenciar.

Las palabras, cuando se habla de ciertos aspectos de la naturaleza humana, se quedan pequeñas.

Bien se yó lo difícil que es llegar a transmitir ciertos conceptos a alumnos de primer nivel que quieren aprender… imagina lo que puede ser explicar ciertos conceptos a quién sólo quiere rebatir y ganar una discusión.

En mi opinión, y esto no vale solo en temas de energía, ciertas cosas se pueden explicar solo si el interlocutor está abierto a comprender.. o al menos a sorprenderse.

Frente a un interlocutor que está cerrado y está sitiado por su ego, y cuya disposición es torearte como si fueras una vaquilla, está bien desarmarle con una sonrisa.

De ese modo mantienes tu dignidad intacta, y con ella tu resonancia abierta y tu vibración alta.

El otro siente confort al mirarte, y ve que hay algo diferente en el intercambio contigo.

Entonces tu sonríes, él sonríe, y todos conectamos con esa Alegría ineherente a la resonancia suave y confortable del Método Reiki. Y cuando alguien conecta con la Alegría, se abre sin darse cuenta.

Y ayudar a personas que están cerradas, bloqueadas, atrapadas en su ego a abrirse es otra forma de dar Reiki a alguien. Una de tantas las que hay.

Y una de las menos conocidas.

 

Espero que sirva.

Que tengas un feliz presente.

 

Pilar Rodríguez-Castillos

 

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