¿Quién más quiere descubrir un Método que le ofrezca Respuestas, Fuerza, Inspiración y Conexión?

Eran las cuatro de la tarde y yo no había ido a trabajar. Estaba sola en casa, tumbada en un sofá, dolorida, con el abdomen muy inflamado y viviendo todo con una gran angustia porque no conseguía solucionar mis problemas de salud.

Tenía un mioma de nueve centímetros y medio de diámetro, una tremenda anemia, y profusas hemorragias que duraban, algunas veces,  hasta 20 días.

dolorUn mioma no es algo que mate a nadie, ya me lo habían explicado los médicos.

Pero yo me preguntaba cuánta sangre se puede perder sin que el organismo colapse.

Cuánto dolor se podía soportar ininterrumpidamente sin volverse uno un animal feroz…

Y cuánta más calidad de vida se puede perder sin que alguien vea que el sufrimiento tiene un límite y la incertidumbre también.

Ese día en particular no tenía ninguna hemorragia, pero estaba a punto de llegar el momento de tenerla.

Sonó el teléfono y me levanté con dificultad, porque cuando el mioma estaba muy inflamado de alguna manera afectaba a mi nervio ciático y apenas podía caminar sin grandes sufrimientos.

Cogí la llamada y era alguien de la familia con quien siempre me ha resultado difícil la comunicación.

 

No quería comentar nada sobre mi salud.

Y tampoco del otro lado nadie me preguntó sobre ello.

 

La conversación subió de tono, como siempre ocurría por entonces con mi hija, y finalmente ambas perdimos los nervios y me colgó.

 

Al colgar mi teléfono sentí como el dolor crecía como una cuchillo revolviendo en la herida.

30 segundos después la sangre brotaba y se deslizaba por mis pantalones espectacularmente.

Sentí miedo, estaba sola, me ayudé con mi respiración para relajarme antes de hacer nada más.

 

Tenía 35 años.

 

 Pero… ¿Por qué te cuento esto que es tan personal?  dolor

 

Pues mira: en aquel entonces yo ya estaba iniciada en Reiki.

 

Realmente había participado de un seminario de Nivel I de apenas dos horas en una pequeña tienda en los alrededores de la Puerta del Sol hacía algunos años… y aunque durante algún tiempo me había dado mis sesiones a diario, luego las había ido espaciando hasta olvidarlas del todo.

Aquella tarde, luego de recomponerme un poco, me tumbé en la cama a reposar y recordé que las sesiones de Reiki solían aliviarme los dolores de cabeza, y que muchas veces había bajado la fiebre a mis hijas con él.

También me ayudaban a dormir, y combinadas con la meditación trascendental, que practico desde hace casi 40 años, me hacían sentir más profundamente conectada.

 

Sin embargo en aquel momento me sentía incapaz de utilizarlo en mi misma.

 

Luego de unos momentos de respiración consciente para asimilar el dolor me arrastré hasta la cocina, preparé té, y fui a sentarme frente a mi ordenador para buscar un poco de información sobre Reiki porque algo me decía que me podía ayudar.

Encontré una web que me pareció bastante fiable,  así que me registré, y expliqué en un foro abierto lo que me estaba pasando. Para mi sorpresa rápidamente algunas personas se ofrecieron para mandarme una sesión a distancia.

 

Alguien me dijo que me relajara, y no hiciera nada más.

Lo hice, algo incrédula, y sin darme cuenta de pronto me quedé dormida.

Al despertarme seguía bastante inflamada pero el dolor había desaparecido.

También la angustia dentro de mi pecho había desaparecido.

Y lo más importante:

Para mi asombro la hemorragia, que siempre había sido imparable una vez iniciada… aunque no había desaparecido…se había reducido muchísimo.

 

Fue antes que nada una gran alegría y un alivio enorme para mi mente que estaba sitiada por el dolor tan acuciante.

 

Quizás estás pensando que escribo esto para decirte que mágicamente me curé de mis males a través de una sesión de Reiki a distancia.

 

Pero no.

No fue así.

 

Reiki no me curó.

 

Yo tenía demasiado para sanar para que fuera tan fácil.

 

Tenía mucho que comprender sobre la vida, sobre mi misma, y sobre lo que me estaba diciendo la energía con estos síntomas insoportables.

reikiPero a través del trabajo con Reiki yo misma me fui convirtiendo en la aliada que necesitaba en el proceso de mi curación…  obtuve  la fuerza que me permitió gestionar la situación… y la seguridad para afrontar mis miedos e inseguridades… que eran en realidad enemigos mucho más temibles que las creencias limitantes de los médicos que veía.

 

Para esta lucha que duró casi un año, necesitaba paciencia, fuerza, seguridad, estabilidad, conexión profunda

De otro modo habría sido imposible soportarlo.

Y el Método Reiki me ofreció todo esto a manos llenas.

 

Lo que ocurrió fue lo siguiente:

 

Mientras buscaba un médico sensible que comprendiera mi punto de vista, decidí asistir a un seminario de fin de semana de Nivel II de Reiki, para poder tener más herramientas que las muy básicas de las que disponía.

Allí descubrí un universo que en cierta forma me era familiar y que me reconectaba con la que había sido mi búsqueda desde niña.

Gracias a aquel seminario los síntomas se hicieron más llevaderos… y yo ya pude disponer de algunas herramientas para poder trabajar sobre mi misma y sobre mis síntomas.

Después de muchas citas a ciegas con ginecólogos que no comprendían mi deseo de permanecer entera, finalmente apareció un simpático médico indiscutiblemente dispuesto a extirpar sólo el mioma (te lo recomiendo: se llama Juan José Lopez Galián y es un médico sensible, atento y encantador que me cambió la vida).

 

Y lo hizo así tal y como me lo prometió.

Sólo hubo algo que se salió de sus cálculos: mi tiempo de recuperación.

 

Porque con las continuas sesiones de Reiki antes y después de la intervención, mi postoperatorio se redujo exactamente a la mitad, y a pesar de que mi útero estaba realmente ¨muy despeinado¨… a los tres días pude regresar andando muy despacito a casa.

También estaba previsto que volvería a tener problemas de este tipo (de hecho ya había pasado antes por este problema y tenía todas las garantías de que se repetiría).  Sin embargo nunca ocurrió.

(Ahora ya conozco las causas profundas de lo que me estaba pasando, pero entonces solo sabía que era un problema con mis estrógenos.

Con el tiempo supe un poco sobre el eje hormonal femenino, que está sometido a la acción indirecta de muchos factores que pueden alterar su  funcionamiento normal (como por ejemplo factores psicológicos como el estrés)… o, desde otras perspectivas, algunas de las causas sistémicas).

 

En resumen:

A través del Método Reiki trabajé sobre mi misma, sobre las causas de lo que me estaba pasando, sobre mi relación con la vida y con mis seres queridos, sobre mi pasado, mis traumas y mis circunstancias de aquel momento.

Fue un proceso profundo, conmovedor, enriquecedor y removedor.

Incluso algunas veces pienso en aquellos días de autodescubrimiento con una cierta nostalgia.

Ahora veo que si yo hubiera sabido lo que sé ahora la operación no habría sido necesaria… pero no porque hiciese desaparecer el mioma con magia… sino porque este mioma no habría sido necesario para hacerme ver lo que necesitaba ver.

Aquel fue un proceso tan apasionante, que en cuanto me adentré en él supe que tenía que dedicar mi vida entera a guiar a otros en sus propios procesos.

Y así lo hice: por eso dedico mi vida a la ayuda.

 

Te he contado esto para revelarte algo que me habría gustado descubrir a mi antes de llegar a enfermarme tanto:

Si algo te duele en el alma, en el cuerpo, en la vida, y te sientes confusa y sin respuestas es que la energía tiene un mensaje importante que necesitas desvelar.

Cuanto antes escuches este mensaje de tu energía, antes desaparecerá, sea cual sea, el dolor.

Realmente  no necesitas que tu cuerpo se  llegue a deteriorar  para dialogar con la energía: cuando el mensaje llega a manifestarse en el cuerpo es que lleva mucho tiempo siendo ignorado.

Así que bastaría con buscar el equilibrio antes de que nada de esto tenga que ocurrir.

 

Aquí necesitamos tener claro un concepto importante:

 

¿Qué es un síntoma?

Pues la falta de bienestar ya es un síntoma.

Si no te sientes alegre y creativa… ya es un síntoma.

Busca cuanto antes una herramienta que te ayude comprender lo que te pasa.

 

Yo te recomiendo Reiki Sistémico®.

Y no puedo hacer más ni menos por tres motivos.

 

    1. El primero es porque el Método Reiki cambió mi vida.
    2. 2. El segundo es porque comprender la energía es un camino seguro hacia una gran autonomía a todos los niveles.
    3. 3. Y el tercero es porque he sido testigo del cambio profundo de la vida de cientos de personas a lo largo de los últimos años a través de mi sistema de trabajo.

 

Entonces: si hay un síntoma incomprensible del que no te puedes liberar, piensa en el  Reiki Sistémico® como un camino hacia tu armonía interior.  

A fin de cuentas el Método Reiki fue pensado por su creador para que la mayor cantidad posible de personas pudieran acceder al Pleno Bienestar.

 

Y ten en cuenta que lo único que necesitas tener para poder disfrutar de sus beneficios, ya sea como consultante o como alumno,  es el de ser una persona.

 

Fin.

 

Espero que sirva!

 

Que tengas un feliz presente!

 

Pilar Rodríguez-CastillosPORTADA EBOOK WEB

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9 Comentarios

  1. Luz Elena jaramillo
    10-07-2014

    Buenas noches  muy interesante esta ayuda me gustaría saber donde puedo aprender a relajarme y me gustaría estudiar sobre este tema gracias 

  2. Pilar Rodriguez-Castillos
    12-07-2014

    Hay muchos sitios, muchos facilitadores, muchos maestros.
    Seguro que cerca de donde vives encontrarás a alguien adecuado para ti.

    Adelante!

  3. simo
    10-07-2014

    Demasiada casualidad que haya dado con este articulo justo al estar en la cama con dolores por una endometriosis y pasando x un momento bastante extraño. .espero poderme acercar al reiki para más serenidad 

  4. Pilar Rodriguez-Castillos
    12-07-2014

    Hola Simo,

    Me alegra que sirva.
    Antes de esto que cuento en el artículo, fui intervenida de una endometriosis. Entonces también amenazaban con quitarme mi útero.
    Entonces tenía menos herramientas que ahora, pero aún así, pude sanar… y ser madre, luego de una intervención por laparoscopia, y en contra de todas las predicciones de una bebé de más de 4 kilos.
    Mi respuesta es: disponte a sanar y no renuncies a tu cuerpo en ningún momento.

    Un abrazo y adelante.

    Pilar

  5. Estefania
    24-01-2015

    Hola Pilar!

    Hace unos meses que encontré tu página , pero no ha sido hasta hoy cuando me he parado a leerla! Solo quiero compartir contigo , que después de leer tus palabras , siento consuelo a mis dolor de espalda ,cervicales ….etc.
    Hace años que el reiki me ronda , mas o menos 15 años , pero no ha sido hasta ahora que me encuentro preparada para poder afrontar muchas de las cosas que guardamos en el baúl emocional( así lo llamo yo)
    Agradezco tu comentario. No se porque pero me da por llorar cuando te leo! 
    Un saludo y sigue repartiendo amor que es la fuente de todo! Y en tus palabras se siente 

  6. Pilar Rodriguez-Castillos
    25-01-2015

    Hola Estefanía!
    Siempre es una alegría que mi trabajo sea de utilidad y que llegue a las personas.
    Los dolores son síntomas de un desorden, siempre.
    No tienes que sufrirlos, porque existen caminos para ordenarse y sanar.
    Ponte en marcha y cambia las tornas, yo lo hice (mi espalda me daba serios problemas) y te aseguro que tu vida puede cambiar por completo si das los pasos adecuados, con constancia y compromiso.

    Que tengas un feliz presente y gracias por visitar nuestro blog!

    ^_^

  7. Mari Angeles
    07-09-2015

    Hola Pilar …. me encanta leer tu página y siempre q lo hago , intento encontrar una ayuda a mi malestar . Creo q no es nada físico , aunque me encuentro fatal . Estoy divorciada y tengo un hijo de casi 10 años.  Siento como le estoy perdiendo , ni niño pasa una semana con el padre y otra conmigo. Es desesperación lo q siento y en vez de hacerle la vida mejor cuando está conmigo , no se q me pasa q me hundo. Me dan ataques de ansiedad y una angustia q no superó . He recibido dos sesiones de Reiky pero no puedo darme más , ya q económicamente no puedo permitir me las . Como puedo superar esto ? . 
    Un saludo . Gracias

  8. alicia
    18-02-2017

    Pilar necesito tu ayuda, mi utero tambien peligra. Tengo reiki nivel I y poco tiempo porque la medica es partidaria de quitar ese mioma. ¿podrias enviarme reiki y asi ayudarme?

  9. Sendero Reiki
    19-02-2017

    Hola Alicia,

    Si tu médico te sugiere quitar el mioma y no confías en él, busca otro médico para tener una segunda opinión.
    Reiki no reducirá el mioma, pero mejorará tu capacidad de gestionar la situación y te ayudará a tomar decisiones mejores.

    Si eres un Shoden, puedes aplicarte Reiki a ti misma: hazlo.

    Esto no reducirá el mioma, aunque sí el estrés y por lo tanto el desempeño hormonal.
    Los miomas al parecer suelen ser estrogénicos, de modo que tendrás menos síntomas.
    Pero escucha a tu médico y no juegues con tu salud.

    Pilar

    Si estás en Madrid te recomiendo al Dr. Juan José Lopez Galián: http://www.centroginecologico.es/#
    Habla con él.
    Es un gran profesional que hará todo lo posible para evitar una histerectomía.

    Si no estás en Madrid, estoy segura de que encontrarás un ginecólogo o ginecóloga con la que te sientas cómoda.

    Adelante!