¿Por qué algunas mujeres que lo tienen todo, sienten que no tienen nada?

Programa “Abriendo Nuevos Caminos hacia tu Bienestar”

La gran mayoría de las mujeres que visitan mi consulta o participan de mis cursos tienen una característica común muy marcada: están realmente dispuestas a hacer lo necesario para alcanzar el Pleno Bienestar. Forman parte de una minoría luchadora, fuerte, sensible y receptiva, a la que a veces el paso del tiempo, la falta de realización, o un ambiente interno que no acompaña sus logros, no la deja dormir.

Estas mujeres con toda su fuerza y su valentía, con toda su capacidad a nivel profesional, y teniendo como tienen en su mayoría una inteligencia y una creatividad que marcan la diferencia… están asustadas porque no consiguen encontrarse a sí mismas.

Si en cualquier otra situación, en una reunión social o de trabajo, yo les preguntara sobre cómo se sienten, me hablarían de sus logros, de sus viajes, de sus maravillosos hijos y harían referencia a su estupenda vida de pareja. Pero cuando llegan a mi consulta se desploman en su silla, y con frecuencia me toca ofrecerles una caja de pañuelos de papel, porque aunque no quieren resignarse empiezan a perder la esperanza de ver cumplidos al menos algunos de sus sueños perdidos.

Y tú te preguntarás: ¿Cómo es posible que una mujer madura, cuyos hijos en muchos casos ya están encaminados, que no tiene problemas económicos y es completamente independiente, viva sumida secretamente en este profundo dolor?

Si continúas leyendo te lo haré saber, pero antes me gustaría aclararte algunas cosas en relación con la pregunta anterior, que muchas veces ellas mismas se hacen o me hacen a mi, y que es sin duda una pregunta que refleja a una persona que no tiene una mirada panorámica de la vida.

Lo fundamental en relación con esta pregunta es que veas que lo que tienes, no refleja en ningún caso lo que eres”. La gran mayoría de las personas que tienen éxito en su vida profesional, descuidan muchas veces sin quererlo, su vida personal. Y aquellas cuya vida personal está en armonía, suelen añorar los tiempos en los que su vida profesional parecía destacar, hasta que tomaron una decisión emotiva que les apartó del camino.

A la mayoría de las personas les resulta muy difícil lograr un cierto equilibrio entre lo personal y lo profesional porque tanto la vida personal como la profesional requieren mucha atención, y si no se tiene algún tipo de estrategia que lo simplifique, siempre sacrificamos una para poder nutrir la otra.

¿Esto quiere decir que no tiene solución?

En absoluto!

Lo que quiere decir, y que probablemente nadie va a decirte abiertamente, es que en cuanto te das cuenta que estás intentando conciliar con dos mundos muy complejos y te encuentras con que necesitas abordar un plan para reordenar tu vida, entra en juego un tercer problema que se añade a los dos problemas anteriores.

Esa conciencia sola no te sirve por sí misma. De hecho en lugar de aportarte beneficios te roba más tiempo, más pensamiento, y más dedicación.

Y ahí es cuando algunas mujeres colapsan y empiezan a buscar ayuda… y otras simplemente colapsan y se lamentan ininterrumpidamente de su desgracia. El camino de éstas últimas hacia una depresión está abierto y sembrado de posibilidades.

Entonces… ¿Qué diferencia a la minoría que consigue ordenar su vida con las que se dedican en cuerpo y alma a perder fuerza, valor, belleza interior y exterior, y la alegría de la vida?

Aquí es cuando voy a responder aquella pregunta que tienes en negrita más arriba, y que había dejado para el final, con el objetivo de que puedas quedarte con este pensamiento.

La razón por la que es posible que una mujer con una vida llena de posibilidades se sienta triste, débil, invisible e impotente, es porque no está dispuesta a luchar por el cambio y hacer por fin la diferencia. Ante el problema ha decidido “hacer la muerta”… pensando que ya pasará y vendrá un golpe de suerte. Ha elegido ser víctima, sufrir, fingir que todo está bien, y dejar que su interior se desborde de ira y frustración con la mejor de sus sonrisas.

A esa mujer le alcanza con fingir que todo está bien mientras interiormente se va rompiendo poco a poco.

En cambio las otras mujeres, esa minoría exclusiva con la que comparto momentos de gran alegría y que finalmente se despiden de mi para olvidarme y vivir, como debe ser, han hecho la diferencia con una estrategia que por fácil, es difícil.

Se han detenido a tiempo y han pedido ayuda.

Ves la diferencia?

Espero que sirva…

¡Que tengas un feliz presente!

Pilar

Pincha en el botón de abajo enlace para descubrir

[symple_button color=”red” url=”http://www.senderoreiki.com/la-misteriosa-leyenda-de-la-mujer-nueva/” title=”Visit Site” target=”blank” border_radius=””]La Misteriosa Leyenda de la Mujer Nueva[/symple_button]

 

 

Añade un comentario

Tu correo electrónico nunca será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*