“Matar al mensajero”: El síntoma no es tu enemigo: es un mensajero del Orden del Universo

Programa “Abriendo Nuevos Caminos hacia tu Bienestar”

Cada vez que renuncias a verte por completo renuncias de algún modo a conocerte a ti misma.

Es inútil fingir que eres quien no eres: traicionar nuestra propia naturaleza contiene tanta violencia en sí mismo que tarde o temprano toda la energía que se mueve detrás y en respuesta a cada uno de nuestras acciones, confabulará para hacernos caer de rodillas ante la evidencia.

Sin duda existen personas que nunca despiertan. Y por eso sufren, enferman, y finalmente mueren de una forma sombría y triste. Traicionar nuestra propia esencia es una acto de una brutal violencia, y hacerlo implica traicionar más que a nosotros mismos.

Implica traicionar nuestra misión con la familia y nuestro lugar en el mundo. Y esa traición implica la imposibilidad de cumplir nuestra meta primordial personal.

Las personas que no renuncian a su verdadera esencia quedan inmovilizadas hasta que despierten: los síntomas para llamar su atención aumentan y resuenan cada vez más fuerte. Y su vida comienza a ser cada vez más parecida al dolor que a la misma vida.

Quizás ya conoces personas así, o quizás tu misma seas una persona que en este momento no sabe cómo moverse hacia adelante. Quizás te hayas preguntado ¿por qué mientras otros parecen ser premiados por el destino yo, que lucho más, que me esfuerzo más, que persisto más, sólo recibosíntomas y dolor”.

Antes de dar la respuesta a esto voy a aclararte lo que significa en este contexto la palabra síntoma”.

Cuando tus amigos te traicionan, te abandonan, o te hieren es un síntoma. Cuando tus emociones son duras y te sientes revuelta, es un síntoma.. Cuando la ira te desborda, cuando estallas, cuando el sitio en donde estás te resulta insoportable, es un síntoma.. Cuando odias tu trabajo, tus compañeros, tu rutina y el ambiente de trabajo… es un síntoma..

Cuando no consigues estabilizarte en una relación o tus parejas te abandonan, te sientes poco apreciada, o cuando tus hijos se alejan de ti y se muestran egoístas y distantes, es un síntoma.. Cuando juzgas a todos y/o te sientes juzgada, es un síntoma.. Cuando enfermas, o sufres dolores sobre los que los médicos no pueden decir nada claro… eso son síntomas..

Son síntomas de que no estás en tu sitio.
Síntomas de desorden.
Síntomas de que no estás en la Vida.

Así es como todas las corrientes de energía que confluyen en ti te dicen no estás en tu lugar, estás usurpando el lugar de alguien, estás usurpando la jerarquía de alguien, estás siendo arrogante frente a cosas más antiguas e importantes que tú”

Y una de las formas de estar desordenado es renunciar a verte por completo, en todo tu esplendor y en toda tu completa imperfección. Con todas tus capacidades de hacer cosas buenas y hacer cosas realmente terribles. Sin sustraerte de nada. Sin traicionar nada.

¿Entiendes lo que te quiero decir?

Hay un lugar para ti, una Verdad para ti, un País y unos Padres, y un Destino, y una Vida.

Y todo estaba allí antes que tú llegaras.

No puedes llegar y coronarte como el centro del mundo, renunciar a ver tus imperfecciones, ver a tus padres como si fueran más pequeños, a los demás como si fueran intrascendentes, y a la vida como si estuviera a tu servicio.

Es decir… por supuesto que puedes, por supuesto que sí…
Pero si lo haces, aparecerán síntomas.

¿Lo entiendes ahora?
Espero que sirva…

Que tengas un feliz presente.

 

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¡Adelante!. 

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