Descubre los 3 pasos cruciales para comprender (y resolver) lo que te aleja del Pleno Bienestar

Lo que tú necesitas es comprender lo que te pasa. Pero esa respuesta no va a provenir de hacerte preguntas inadecuadas, sino de acceder a otro nivel de comprensión que te permita ver el problema desde una mirada más abierta, y desde una actitud dispuesta a afrontar la verdadera realidad.

Los primeros pasos suelen ser difíciles si te decides a darlos en soledad. Lo sé porque fue la forma en la que yo lo hice, ya que tenía una tendencia irresistible a la omnipotencia. pues bien… de aquella arrogante omnipotencia obtuve algunas cuantas comprensiones… pero solamente obtuve una comprensión fundamental: la soledad humana es insoportable.

Aquella comprensión, inútil por sesgada, me convirtió en una persona rígida, angustiada, rota… y con dos rostros: el que enseñaba al mundo, con una sonrisa dulce y amable… y el que me miraba a mi constantemente, cada vez más lleno de miedo, de culpa y de una rabia e impotencia insoportables.

Entonces yo no conocía otro camino, así que transité por algún tiempo, descalza y sin abrigo, por el camino más solitario, doliente, frío y oscuro.
Aprendí mucho. Muchísimo. No te puedes imaginar cuanto… y en realidad creo que no vale la pena que te lo cuente.
Pero sobre todo aprendí mucho sobre el miedo, sobre la incertidumbre, sobre la fragilidad, sobre la soledad y sobre la ira.
Y sobre la forma tremenda en que estas vivencias internas te llegan a inmovilizar.

En parte gracias a aquella terquedad mía me pude convertir en terapeuta y pude al parecer ser una terapeuta bastante efectiva… Sin embargo, y permíteme compartir contigo algo muy íntimo y personal, hoy pienso que podría haberme ahorrado todo ese dolor insoportable si hubiera estado dispuesta a recibir un poco de ayuda.

Por supuesto que no voy a ser desagradecida con la vida (¡faltaba más!)… pero está claro para mi desde hace mucho tiempo que mi destino era ponerme al servicio de personas que como tú están buscando comprenderse a sí mismas y comprender lo que les pasa.

Y tengo más que claro que para llegar a ese punto, obligatoriamente yo tenía que cometer el error de querer apañarme sola.

Sin embargo hoy que sé que una buena terapia puede ofrecer, entre muchas cosas, un gran ahorro de tiempo y de dolor… tengo dudas sobre si habría tenido el valor para elegir el camino que elegí por mis creencias limitantes, mi ignorancia y mi arrogancia infantil que hoy me hace sonreír al recordarme.

En cada sesión productiva se puede, o así ha sido como yo lo he vivido, desde que entraba hasta que salía de la consulta, Evaluar, Comprender, y Actuar. Y esto tiene un valor que es harto difícil de transmitir hasta que no se vive la experiencia. Y lo es porque en una sesión de algo más de una hora,de necesidad siempre vas a trascender algo crucial de tu vida. Algo inesperado, que tu terapeuta ve y tu no ves por mil razones, relacionadas con el miedo, con la habituación, con el estado del yo en el que te encuentres inmovilizada, o con tu antiguas creencias… Para ayudarte a que experimentes esa vivencia casi mágica, es que yo dedico mi vida entera a la Ayuda.

Ahora bien… avanzar sola en la vida es bien posible, por supuesto. Si yo pude sobrevivir a mis intentos no seré yo quien te niegue esa posibilidad. Pero el dolor a cada paso es tan grande, que antes o después terminas por rendirte… y es de desear que esa rendición no llegue demasiado tarde en la vida.

¿Por qué te digo esto?

En principio porque lo sé, porque lo he aprendido en mi propia vida, porque lo he experimentado… pero soy consciente de que esto no es suficiente para ti, así que te daré algo más información contrastada y comprometida.

En realidad esto ocurre así porque cuando practicas la omnipotencia te aislas, y cuando te aislas la soledad humana se hace más grande e intransigente. y además, hundida en el aislamiento y la soledad lo pierdes todo: el derecho a ser vista, el derecho a recibir, a ser comprendida, a ser aceptada, ayudada, amada…

En cambio cuando honras la Ayuda y te abres a ella, la Vida te acuna, te honra y te ofrece el amor y las respuestas que buscas.

Incluso aquellas que no sabías que buscabas, pero que al llegar a tu vida sientes, con un suspiro interno y profundo, como una voz que te susurra:

“Ahora me doy cuenta…”

^_^

Espero que sirva.

Que tengas un feliz presente.

Pilar Rodríguez-Castillos

 

 

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