La respuesta correcta es la más fácil… ¿pero estás dispuesta a escucharla?

Programa “Abriendo Nuevos Caminos hacia tu Bienestar”

¿Quieres comprender lo que te pasa? 
Entonces necesitas disposición absoluta para escuchar la verdad.
Y la verdad, cuanto más tiempo haya estado solapada, más desgarradora es de escuchar.
En el inicio del camino hacia el crecimiento interior muchas personas dicen: “Haré lo que sea”… pero se desdicen en cuanto llega la hora de la verdad.

Contrariamente a lo que la gran mayoría de personas cree, para estar bien no hacen falta grandes y estruendosos actos heróicos. Es mucho más duro y exigente que eso: Hacen falta grandes, solitarios y silenciosos actos de humildad y de aceptación

Necesitas dejar de mirar tu ombligo y asumir el daño que has estado haciendo mientras mirabas solamente tu ombligo y nada más.Necesitas responsabilizarte de ese daño y renunciar a la justificación.
Necesitas darte cuenta de que tú también has hecho daño, que tu ego también ha sido asesino.
¿Piensas que no? Bien… ahora responde con toda la sinceridad de la que puedes disponer en este momento: ¿cuántas veces has deseado que alguien que no te gustaba o te resultaba insoportable desapareciera de tu vida?
A efectos de la energía desear que alguien desaparezca es desear su muerte. Eso es un ego asesino.
Y se paga por eso un precio compensatorio, no moral, compensatorio… muy alto.

Pagamos un precio por todas nuestras intenciones. Buenas y no tan buenas.
Y no importa que nadie las conozca. Basta con nuestra resonancia.
No hace falta más que eso.

¿Estás sola y te sientes abandonada? … habrá que descubrir a quien abandonaste tú a su suerte. Y asumir tu responsabilidad sin justificarse. Y reparar, reparar, reparar… mientras se espera el tiempo necesario, el que haga falta, para que el proceso de reparación se complete.

¿No consigues prosperar en la vida? ¿Nunca tienes dinero? ¿Siempre todo es penoso y difícil para ti? …quizás crees que es la mala suerte. Como creencia, esta sólo te sirve para justificar el fracaso.
Pero… ¿Qué le das tú a la vida para que la vida te honre y te colme de regalos? Y si no das… ¿por qué crees que habrías de recibir? … ¿honras a tus mayores? ¿y a tus padres? ¿ya has renunciado a juzgar? ¿Ya has abandonado la idea de cambiar a los demás?…

El crecimiento personal no es como tomar vitaminas y sentirse mejor. Hay que pasar por el dolor de ver de darse cuenta de lo que no estaba siendo ordenado en tu vida.

La gran liberación es hacerse responsable, dejar de quejarse, asumir que todos tienen derecho a la vida igual que tú aunque no te guste como son, estar en el lugar que nos corresponde: ni por encima, ni por debajo: en el lugar que nos corresponde.

Lamentablemente pocas personas están dispuestas a eso… pero afortunadamente cada vez son más las que sí lo están.

A medida que el campo de energía creado por personas que sanan, que acceden a nuevas comprensiones, que miran la vida desde una perspectiva amplia, crece… a más gente le resulta fácil orientarse hacia la Fuerza, la Apertura, el Pleno Bienestar.

Entonces… la disposición real a escuchar lo que durante años no has querido escuchar, y ver lo que durante años no has querido ver es lo que te traerá las respuestas que necesitas para estar bien.
Algunas personas podrán facilitarte el acceso a esa información, ahorrarte tiempo, guiarte… pero ninguna podrá descubrir las verdades más profundas por ti.

Como ves hasta el momento no he sido portadora de muy buenas noticias.

Bien, ahora te traigo las buenas noticias: Ese trabajo tan duro es el que te garantiza recuperar tu fuerza y tu conexión con la vida. Cuando estás mal, estás viviendo bajo mínimos, mirando sólo en una dirección y desenfocando información importante a tu alrededor.
La mirada de quien ha empezado a sanar es una mirada amplia que puede ver más allá del horizonte.
Es una mirada integradora que puede ver todo lo que le rodea sin juzgarlo.
Es una mirada de Amor, de Servicio, de Fuerza, de ComprensiónAlegría y de Creatividad.

Cuando comienza tu sanación algo ocurre dentro de ti: te expandes, te abres, te vuelves más grande y más espacioso: ya puedes recibir a todos tal como son en tu alma. Yo he tenido el honor de presenciar estas transformaciones, la oruga que se transforma en mariposa, en muchas personas, empezando por mi, y por eso puedo asegurarte que es así como ocurre.

Pero todo empieza con una profunda, valiente, consistente disposición a escuchar las verdades necesarias sin intentar delegar las responsabilidades que son tuyas.

Ese día la vida, las relaciones, los recuerdos, las emociones… todo se embellece.

Y es ese día y ningún otro cuando empieza el verdadero presente, ordenado y conectado, que hará de ti un iniciado no por que formes parte de un grupo extraño o digas palabras extrañas… sino porque estarás en conexión y al servicio de la Vida.

Que tengas un feliz presente.

PD: Si tienes alguna pregunta puedes escribirme al correo salud.armonia@gmail.com e intentaré responderte a la mayor brevedad posible.

¡Adelante!

 

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