¿Es lo mismo dar venganza que dar amor? (A los efectos de la 3ra Ley Sistémica, sí)

La tercera ley sistémica es sobre el dar y el tomar. Es una ley realmente clave para entender el Orden del Universo, y así poder extrapolar esta comprensión a nuestras relaciones de todo tipo.

El equilibrio entre Dar y Recibir son cruciales, y no siempre quien da, está dando de verdad… y no siempre quien recibe ha recibido lo que en apariencia venía en su regalo. Intentemos reflexionar sobre esto de una manera accesible y que facilite la comprensión de esta Ley.

3 leyEl Dar y el Tomar necesitan estar compensados para que no haya inestabilidad, síntomas de llamado, dolor físico o emocional.

Por eso, por ejemplo, sin tomar a los padres, no podemos avanzar.

Tomarles… es una forma del dar. Tomar a nuestros padres tal y como son, es una forma, la más elevada, de darles nuestro agradecimiento por la Vida recibida.

Es por eso que no hay nada que se pueda hacer por alguien que no ha tomado a sus padres, excepto guiarle hacia esa primera comprensión.

Toda circunstancia posterior proviene de este primer intercambio.

 

Pero entonces ¿es que el Orden del Universo es como un Dios que se entromete en nuestras decisiones privadas?

Creo que ya les gustaría a algunos, pero no.

 

El Orden del Universo, o como le llama Bert Hellinger: “Algo Más Grande”, es un gran campo de energía que lo contiene todo, y cuya orientación principal es al equilibrio del resto de campos que se mueven a su servicio, incluído por supuesto, los campos de cada Sistema Familiar… e incluído por supuesto, nuestro pequeño campo individual de energía.

Lo complejo para nuestro ego es llegar a comprender que Dar no siempre es Dar, y que Tomar no es siempre Tomar.

Dar implica el estar al servicio de todo tal como es. Desde esa conexión profunda todos tus actos, miradas, palabras o disposición de escuchar… son ofrendas a la Vida, y a todos los grandes campos que honran al Orden del Universo. En el preciso instante en que piensas en sacar provecho de alguna manera, el valor de tu ofrenda se reduce o hasta puede desaparecer.

 

Te pongo un ejemplo.

Cuando te ofreces para ir a cuidar de tu abuela en el hospital para que luego cuando se recupere se sienta agradecida, no estás dando nada. diamante rojo

Lo que te motiva es el agradecimiento posterior de tu abuela, de la familia.

Lo que te motiva es que te dirán cosas que te harán sentir bien contigo misma.

Lo que te mueve es lo que los demás, abuela incluída, pensarán.

 

Si además, encima, no te apetece nada pero vas porque te resulta imposible negarte por lo que los otros van a decir… entonces ya no has dado nada: has ido al hospital, pero no a cuidar de tu abuela.

Has ido a buscar agradecimiento, aprobación y un agradecimiento “black”, es decir: no merecido.

En este ejemplo, un poco burdo pero creo que útil a los efectos de esta explicación, cuando vas a cuidar a tu abuela al hospital, no estás dando nada.

Estás tomando cosas algunas de las cuales no te pertenecen.

Y cada vez que reclames reconocimiento por ese acto supuestamente generoso de cuidar a tu abuela e intentes venderte, te sentirás menos comprendida, aceptada y valorada por el entorno.

 

Porque el entorno te dirá “oh, sí! Que generosa y abnegada eres!”… pero a un nivel más profundo, de resonancias, todo estará muy claro.

Estás tomando algo que no te pertenece, no estás al servicio de nada, no te tomas a ti misma tal como eres. Ergo: discutes con el Orden del Universo, con la Vida, y con tu Sistema.

Y para más inri:

tu abuela lo sabe, tu entorno lo sabe, tú lo sabes, tu sistema lo sabe.

 

Finalmente la única que no lo sabe parece que eres tú, porque te estás quejando.

 

Otro de los temas relacionados con el Dar y el Tomar, es una curiosidad que se da en todas las relaciones pero que se muestra muy bien en las relaciones de pareja.

 

recibirDar demasiado, aleja al otro porque crea una deuda difícil o imposible de pagar.

Si quieres deshacerte de una pareja no le digas que se vaya: dale tanto amor y atenciones que se sienta en deuda contigo todo el tiempo.

Verás como le pierdes: es un axioma.

Serás como una hipoteca para alguien desempleado: te volverás una pesadilla de la que querrá despertar.

¡Nadie puede soportar una deuda tan grande y creciente por demasiado tiempo!

De manera que a aquella persona que te dijo que cuanto más amor das más amor recibes, ve a buscarla y dile un par de cosas.

 

Porque el Amor, como todos los campos, necesita sintonizar con esta ley para no desfallecer y convertirse en desesperación.

Ahora bien… si tu pareja te ha hecho algo terrible y le das toda tu venganza, es buena idea que te pares a pensar si quieres que se vaya o que se quede.

Porque si quieres que se quede para volver a intentarlo, lo mejor es devolverle el daño, pero un poquito menos del daño que hayas recibido.

Así podrá quedarse.

¿lo comprendes?

 

Del otro modo, si le devuelves todo el daño que te ha hecho, no tendrá otra alternativa que escapar lejos de ti.

Porque mucha, igual o más venganza que el daño recibido, se vuelve cuando menos “estar recibiendo demasiado”. 

 

Y si no eres capaz de darle un poquito menos , no pasa nada: pero la suerte estará echada.

 

Porque la ley de compensación no atiende a excepciones:.

Se mueve, como la energía.

 

Eso es todo.

 

Espero que sirva.

 

Pilar Rodríguez-Castillos

2 Comentarios

  1. 04-11-2014

    Una buena reflexión para terminar el día. Difícil de asimilar pero con muy buenos ejemplos. Muy curioso lo de “ahuyentar a una pareja con más atenciones de las que pueda recibir”

    Saludos!! 

  2. diana
    13-05-2016

    Yo me entrego y el espiritualmente me rechaza. Te pido un consejo

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