¿En qué se parecen Reiki Sistémico®, el Ecce Homo y el Cristo de Dalí?

Queda muy aparente decir que los iniciados “somos nada más que un canal”, y quedarse mirando al otro con esa mirada perdonavidas que parece decir “¿ves? Yo estoy en ese punto… lejano… especial…”.

La realidad es que los seres vivos todos somos un canal. No hay nada diferenciador en eso, y decirlo es como decir al otro que un iniciado tiene un don especial.

Cosa que es una tontería y además una falacia.

Cuando te inicias en el Método Reiki redescubres capacidades perdidas… que, cómo estaban perdidas y habían dejado de formar parte de tu experiencia consciente, tú hoy no sabes que tienes.

No puedes volver a retomarlas porque no sabes lo que son ni dónde están: has perdido el camino.

Y entonces necesitas la guía responsable de alguien que te ayude a estas cosas:

  • A tomar consciencia de lo que te falta.
  • Y a recuperarlo mediante un método.

A veces algunas personas que quieren impresionarme me dicen: “yo siempre he dado Reiki sin saberlo”.

Bien, pero es como si yo te dijera “yo siempre he resuelto ecuaciones cúbicas y progresiones aritméticas intuitivamente”.

Un profesor de matemáticas me diría: “sí vale, lo que tú me digas”.

No me canso de decir que Reiki es el nombre de un método pero hace tiempo que he asumido que la mayoría de las personas no entienden a que me refiero.

Hoy te voy a dar un ejemplo.

Partiendo de la base de que siempre has “canalizado” (si no sabes que es canalizar, piensa en lo que sientes cuando alguien te acaricia. No sólo es la mano que te acaricia, es todo lo que se mueve en tu energía cuando esto pasa, ya sea un amante, o un hijo pequeño. Eso que cambia, es un cambio vibratorio que responde a un intercambio de energía…)

Bueno, entonces partiendo de esa base, solo para eso no necesitarías un maestro que te ayudara: es algo que harás toda tu vida de forma natural.

Pero… ¿qué canalizas?

El asunto cambia cuando te diga que lo que tú canalizas depende de tu resonancia.

Y tu resonancia viene dada por tu cuadro de emociones: si lo que sientes mayormente es paz interior y una alegría serena, entonces canalizarás (aunque sea sin saberlo) justo eso: paz interior, y alegría.

Si es tu caso no necesitas nada y seguramente dejarás de leer este artículo enseguida.

Pero…

¿Qué cuando tus emociones son inestables?
¿Que pasa cuando te sientes bloqueada y defensiva?
¿Qué ocurre cuando la gente se aleja de ti y no sabes por qué?

Ah… entonces es cuando, aunque canalizas, lo que canalizas no es ningún regalo.

A través de Reiki Sistémico® damos mucha importancia a que sepas más sobre la estructura de las emociones, y a que responden las emociones que no te dejan disfrutar de la vida.

La base está en que una emoción es un campo de energía, y es la respuesta a un conflicto que muy a menudo no es individual.

De nada sirve canalizar sin más: es una pérdida de tiempo (inevitable, eso sí).
Necesitas también corregir tu paisaje interior.

Y para corregir este paisaje necesitas un poco de arte: necesitas un método.
De lo contrario te expones a que tu paisaje interior sea una versión espiritual del Ecce Homo de Borja.
Y no niego la buena intención con que lo harás (como sin duda fue el caso de Doña Cecilia) pero… el caso es que pondrás peor las cosas.

En Reiki Sistémico® hacemos especial hincapié en un concepto crucial: el concepto de “iniciación”. (Es una pena que este concepto esté tan manoseado. Lo que verdaderamente significa ser un iniciado es que se tiene la comprensión profunda de algo).

No te engañes. La iniciación en Reiki no es el tradicional y breve ritual de energía que se realiza en todos los seminarios.

La iniciación comienza en la decisión de la persona de dar un paso en su desarrollo interior, continúa con la comprensión de conceptos que modifican tu forma de verte a ti misma y al resto del mundo, pasa por ese sencillo ritual y continúa luego del curso con tu trabajo y tu experiencia individual.

Fuera del ritual, que como ves constituye apenas la cuarta parte del proceso, todo son comprensiones y compromiso interior.

Para eso necesitas nueva información, respuestas a tus preguntas, y preguntas que te permitan salir de las espirales de creencias que te inmovilizan, por ejemplo.

Eso es lo que te permitirá ver tu vida desde una perspectiva diferente, como Salvador Dalí cuando decidió pintar la imagen desde la mirada de Dios al mirar a su hijo crucificado.

Ahora estás acostumbrada a esa imagen, pero en su momento fue un verdadero escándalo.Reiki Sistemico
Durante varios siglos nadie se había atrevido a la barbaridad de reflejar la mirada divina en un lienzo.

(Pienso que quizás pudo hacerlo porque su ateísmo le permitió sentirse libre de acceder a cualquier perspectiva sin sentirse culpable…)

Del mismo modo la orientación Reiki Sistémico® ha sido creada para enseñarte otra perspectiva del Método Reiki, atendiendo a las grandes lagunas de conocimiento sobre la energía y sus leyes que tenemos los occidentales.

Y enseñándote sus leyes para que nunca más vuelvas a canalizar lo que canalizamos los adultos occidentales: confusión, desorden, ira y miedo.

Resumiendo: iniciación significa, además de un breve ritual, el comienzo de algo nuevo.

Una nueva perspectiva.
Un nuevo conocimiento.
Una nueva libertad interior.

Así que luego puedes elegir como pintar tu vida: si como Salvador Dalí, o como Doña Cecilia (cuyas innegables buena intenciones no fueron suficientes para la restauración de la pintura).

Elige: buenas intenciones o método. Y por supuesto: siempre la decisión es tuya.

Me encantará leer y responder tus comentarios sobre esta entrada. ^_^

Que tengas un feliz presente!

 

Pilar Rodríguez-Castillos*

 

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